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miércoles, 13 de septiembre de 2017




PLEGARIA PARA EL BUEN VIVIR

Señor, hazme un hombre silencioso, triste y solitario.
Que mi alegría no se convierta en esperanza,
que nunca alcance la satisfacción de mis sueños,
que me regocije cuando Tú, Señor, bendigas al mediocre y al ruin
con prosperidad sin límite.
Haz de la estupidez nuestro único horizonte.
Colma a los asesinos y sus lacayos
de salud, tranquilidad y bienaventuranza
pues de ellos es tu misericordia.
Reserva celosamente para mí la desdicha, el polvo y el fracaso.
Úngeme con desgracia y pena
y sella mi boca si el poderoso me humilla y medra a costa de mi derrota.
Envía más legisladores para dignificarnos en su ejemplo.
Eleva al soberbio.
Maldice al justo.
Señor, que mis hijos olviden mi nombre,
que mi corazón sea negro nido de gusanos,
que se tuesten mis pulmones y mi lengua
antes de musitar una palabra insolente.
Extirpa mi rabia. Deja sólo la sumisión y la obediencia.
Dobla mi cabeza, mi lomo y mis rodillas.
Glorifícame Señor con el hastío y con la horca
y que en el día final
rojas heces brillen
en el fondo de mis pantalones.
Amén.   



Daniel Padilla Serrato. 

viernes, 13 de noviembre de 2015



Lecciones de las hermanas Musía
Por: Juan Guillermo Soto
Acto I: exposición

¿Ves que tiene sentido? La música está compuesta por melodías y ritmo, al igual que la escritura; en esta, la melodía es lo mismo que una frase u oración, y el ritmo… pensaría que al ritmo se le llama igual en ambos lenguajes: ritmo. Pero ya profundizaremos en él; por lo pronto, déjame presentarte a otros personajes. Elsilencio, por ejemplo, es el mejor aliado de las oraciones y de las melodías porque les da contundencia; el silencio es la muerte y, por tanto, lo que sigue luego no es más que v-i-d-a, ¡vida pura!, rompiendo el universo con la imagen, con el sonido, con la idea y su representación mental. Tenemos entonces melodía (u oración), ritmo y silencio. ¿Sabes?, creo que en este punto, para poder saltar de un lenguaje al otro con poco peso, considero necesario designar de una sola manera la idea de melodía y oración. Las fundiré entonces en la palabra “frase”:¡Atención orquesta!, compás 31, primera frase del andante… ¡Niños!, página 5, leemos todos la primera frase en voz alta… Se entiende de maravilla con ambos lenguajes, ¿no crees?
Ahora quiero presentarte a la armonía, que para el caso de la escritura sería la sintaxis. Tratan nada más ni menos que del adecuado engranaje de las frases; que estas se entiendan en sí mismas y en consecuencia la una de la otra. Imagina entonces que la armonía y la sintaxis son comoun exótico coctel compuesto por dos ingredientes: belleza y razón. El primero nos lleva a pensar que algo es bonito; el segundo, que algo es correcto. Un párrafo o un fragmento musical bien construido, puede hacer contigo lo que le venga en gana: estallarte la cabeza (como el concierto número tres de Rachmaninov) o afincarse en ella, mimetizarse y luego hacerte creer que siempre ha estado allí, como la certeza de que tú eres tú y ejerces soberanía corporal, emocional y racional. ¿Por qué?, ¿en qué radica el poder de un buen párrafo?: frase, silencio, ritmo y armonía-sintaxis[1].
Toda idea, a través de los anteriores elementos, se puede leer y escribir; ¡o simplemente narrar!, ¡lo que se te ocurra!, cuyo análogo en la música sería la improvisación. ¿Por qué? Porque en ambos casos se crea, en tiempo real, con las ideas que ya de antes reposan en nuestra mente; por otro lado, las emociones del momento dotan de frescura y carácter las ideas de dicha narración. A quién valorarías más, ¿al juglar que de viva voz te introduce en fascinantes historias, como Tristán e Isolda, o la misma Odisea?, ¿a un escritor,que también ha parido una historia pero la deja consignada en un libro para que el mundo entero se introduzca en ella a placer y cuando quiera?; prefieres ¿el torrente creativo del genio del jazz, Miles Davis, en su sus sesiones más arriesgadas de improvisación electro-latin-jazz?, ¿o las contundentes y perfectas cuatro notas de la quinta sinfonía de Beethoven, ¡Ta tatataaaaaaan!… ¡Ta tatataaaaaaan!… que representan al destino llamando a la puerta? Pues déjame decirte que de estos universos posibles: comunicar bajo el vértigo de la improvisación,o comunicar bajo el embrujo de la obsesión por la perfecta medida de las ideas, pensaría que ninguno tiene el monopolio del voraz impulso creativo, una historia retenida en la punta de la lengua siempre encuentra el formato, el medio, el estilo, el lenguaje que sea, el que tenga a la mano, para ser. No puedescontener el nacimiento del fruto de un árbol ni controlar el hambre de quien busca comida.
¿Demasiadasideas hasta ahora? Ya podrás imaginar que entre mis discos deben haber más de Miles Davis que de Beethoven; y en la biblioteca, el viejo Homero en edición de lujo…Veamos qué va a pasar a continuación, pero antes, hagamos un silencio.

Acto II: La frase

La frase es la punta de algo que te va a atravesar. Desconoces aún el cuerpo de esa daga, las manos que la empuñan, los motivos, las intenciones, las pasiones que esconde, pero la frase es lo que siempre vas a recordar. Piensa en Kafka: “Una mañana, tras un sueño intranquilo, Gregorio Samsa sedespertó convertido en un monstruoso  insecto”, o en esa canción de Lucho Bermúdez en la que de repente aquella frase musical te refresca con un “¡Ay cosita linda mamá!”. Frases.
 Como ya lo mencionaba en el Acto I, la frase debe tener sentido propio; suele ser pegajosa y no tiene demasiadas notas, por lo general tres[2], como en nuestra Metamorfosis: 1) Una mañana 2) tras un sueño intranquilo 3) Gregorio Samsa se despertó convertido en un monstruoso insecto. Una frase con tres notas. Con Lucho Bermúdez pasa igual, se trata de una escala descendente, escucha: 1) Ay cosi 2) talin 3) da mamá. Si no puedes olvidar frases como estas, así te gusten o no, es… porque son… perfectas. Pero la perfección de aquellas palabras, de aquellas notas, depende un 50% del ritmo.

Acto III: El ritmo.

Ta tatataaaaaaaaaaaan; Ta tatataaaaaaaaaaaaaaaan. El ritmo, tanto en la música como en la escritura, se logra a través de la fragmentación de las ideas; este debe ser uniforme, lo cual no quiere decir que no pueda variar, acelerarse, o volverse denso, incluso caótico, como lo encontramos en el jazz, donde los pulsos fuertes varían, a veces desconciertan, o como muchos cuentos de Andrés Caicedo, donde la puntuación no obedece a cánones rítmicos comunes sino a imitar una sonoridad propia del habla. El ritmo se logra con la puntuación, tanto en la música como en la lecto-escritura. Es la forma en que se mueve la daga que te va a atravesar; y está íntimamente ligada a la frase, como el guante a la mano. ¡Ta tatataaaaaaaaaaaan!; ¡Ta tatataaaaaaaaaaaaaaaan!; o volvamos a Kafka y alteremos la puntuación: “Una mañana tras un sueño, intranquiloGregorio Samsa, se despertó convertido en un monstruoso insecto”. Sin duda, quien despertó convertido en un monstruoso insecto no fue Gregorio Samsa. No sabemos quién fue.
En la música, esto sería igual a coger una frase de tres tiempos y subdividirla en tiempos más pequeños, es decir en corcheas. En tal sentido, hablar de puntuación, elemento fundamental del ritmo, es lo mismo que hablar del silencio.

Acto IV: El Silencio

Es como un pincel que dibuja con tinta “nada” el lienzo del “todo”. Da forma.Las comas, los puntos, punto y coma, puntos suspensivos… son sombras que callan pero que puedes ver, sentir, casi que tocar; le dan sentido a la frase y su ritmo,¡Ta tatataaaaaaaaaaaan!-si no existiera el silencio que ocupo en este instante con estas palabras, designado en la quinta sinfonía de Beethoven por un silencio de corchea, que bien podría prolongarse un poco según el antojo dramático del director, silencio que precede la siguiente frase, esta última no tendría la contundencia de “el destino llamando a la puerta” sino la ligereza de un niño jugando a “tintin corre corre”-¡Ta tatataaaaaaaaaaaan!

Acto V: La armonía-sintaxis

La armonía es amor. Y este, a su vez, rebeldía. Ya te diré por qué, pero primero definamos armonía y sintaxis. Como te decía en el Acto I, se trata del adecuado engranaje de las ideas; que estas se entiendan en sí mismas y en consecuencia la una de la otra. En la música, imagina una estructura vertical en la que pones una frase, o incluso una sola nota, y debajo de esta pones otra; también puedes poner otras más:arriba, abajo… El adecuado engranaje sonoro de estas notas o frases, en vertical, es decir sonando al mismo tiempo, da origen a la armonía; Ahora bien, en la lectoescritura dicho engranaje es horizontal, puesto que no puedes leer o escribir dos palabras, dos frases, al mismo tiempo. De cualquier forma, la chispa se produce con el contacto, el adecuado contacto de las frases, sean estas en vertical u horizontal. ¿Y cómo sabes que es “adecuado” el contacto?: cuando escuchas, o lees el fragmento, y sonríes. Incluso si adviertes disonancia o rareza y es precisamente lo que quieres, olo que te eriza la piel cuando estás de oyente, la armonía del fragmento sonoro y del párrafo escrito, es perfecta. 
La armonía es amor. En la edad media el amor estaba prohibido, su encanto sónico era sinónimo de voluptuosidad, lo cual, decía la iglesia, distrae a las personas de lo esencial: el mensaje divino. Por ello el canto Gregoriano se hacía al unísono y sin acompañamiento instrumental; ahora, no se puede negar que es una forma sonora hermosa…sí, como las pecas de un niño pelirrojo. Pero la armonía es una cascada de crespos multicolores en la cabeza de un infante hermafrodita.
La armonía y la sintaxis son rebeldía, aunque, aún hoy, muchos insistan en querer vestirlas con un mismo traje. Si bien la armonía y la sintaxis nos lleven a pensar en orden, formalidad y obediencia, la verdad es que ellas no tienen amo; y, de tenerlo, este es el amor, porque se rigen por la intuición, por la certeza de un ciego que ve la chispa con sus manos, por la necesidad de lograr la herida que siempre desangra luz.

Acto VI: Rol y Posconflicto

No puedes celebrarle el cumpleaños a una niña y dejar a un lado a su hermana gemela. Es por eso que te he hablado de los dos lenguajes: el abstracto de la música y el racional-irracional de las palabras. ¿Qué rol juegan ambos lenguajes enel posconflicto?:el mismo que juegan en la guerra, y el mismo que jugaránen la utópica paz, lo mismo en el desarrollo y en el subdesarrollo, en el capitalismo y en el socialismo, en la colonia y en la independencia… los contextos sociales, si bien influyen en estos lenguajes, no los rigen, no son sus amos. ¿Has leído un poema de Charles Bukowski llamado Espacio y luz? En este, un chico, un “joven escritor”, habla con orgullo de su nuevo apartamento; ¡Si lo vieras!, tiene mucho espacio y mucha luz, justo lo que necesito para escribir, espacio para… Escúchame bien, escribirás y harás música mientras bombardean tu barrio, mientras te hacen la comida, mientras aguantas hambre; lo harás luego de que tu pareja de eche, luego de que te folle, luego de que se muera; lo harás en una biblioteca, en un bar, en la fila del banco, en el baño o en el Guillermo Plazas Alcid. La pregunta no es qué rol juegan estos lenguajes en el posconflicto, sino qué rol jugarás tú con respecto ellos. Palabras y sonidos siempre estarán ahí, dispuestos a atravesarte.




[1]Estas dos, armonía y sintaxis, si bien representan la misma idea, no se pueden fusionar en una palabra debido a la naturaleza vertical de la primera y a la horizontal de la segunda. Ya veremos más adelante.
[2]hay una extraña obsesión por la triada tanto en la literatura como en la música, ¿no crees?, ¿es parecer mío?